Cultura DIY y el impacto en la construcción

Qué es DIY

DIY o Do It Yourself se traduce al español como “hacelo vos mismo/a” y se refiere a la creación, modificación o reparación de objetos sin ayuda de un especialista y sin necesidad de recurrir a la producción industrial.

El DIY abarca desde pequeñas reparaciones en casa, hasta la concreción de proyectos mucho más complejos, como el armado de propios dispositivos electrónicos a partir de aparatos viejos.

Orígenes

Si bien sus orígenes datan de los años 50s con el desarrollo de herramientas domésticas de alta precisión -como el taladro-, los fenómenos que han acelerado el movimiento DIY son más contemporáneos:

    -Las crisis económicas de la región y pérdida del poder adquisitivo

    -El aumento de los costos de construcción y de mano de obra

    -La mayor conciencia medioambiental que favorece la reutilización de materiales

    -El acceso a información técnica fácil y rápida, como las guías de instalación o los tutoriales.

Impacto en la construcción

El consumidor final ya no compra los materiales que le pide un constructor o arquitecto, sino que es quien decide qué comprar, cómo y cuándo utilizarlos. Ante estas tendencias, las empresas se han tenido que adaptar, atendiendo esta demanda con productos a medida.

Knauf, por ejemplo, lanzó en 2020 una calculadora de materiales de construcción en seco para que las personas puedan saber con precisión cuáles y qué cantidad necesitan para llevar adelante un proyecto constructivo. Por medio de preguntas-guía muy intuitivas, la app recomienda una lista detallada de materiales y de distribuidores oficiales cercanos.

En 2022, Knauf lleva adelante otros dos proyectos también dirigidos al consumidor final. Por un lado, las placas de yeso XS, de un tamaño menor a las convencionales, que están pensadas para que el usuario las pueda trasladar en el auto o subir por el ascensor y usar en su casa para arreglos o refacciones domésticas.

Por otro lado, la línea de productos profesionales Fix and Finish ahora se presenta en formato pequeño para que las personas puedan arreglar grietas, agujeros o irregularidades de sus paredes, sin necesidad de llamar a un especialista. Son bolsas de 1,5 kg, 3 kg y 5 kg.

Los hábitos de consumo cambian, las necesidades habitacionales también y las empresas debemos estar a la altura y escucharlas para transformar sus problemas en soluciones simples, rápidas, fáciles y sostenibles.