MUJER DE PLACAS TOMAR

En el Día Internacional de la Mujer, queremos contarte la historia de Silvia Perez, que hace algo más de 8 años trabaja en la planta productiva de Knauf Mendoza. Es la única mujer de todo el sector y se ganó su lugar a puro trabajo, esfuerzo y dedicación. Llegó a la fábrica a través de la compañía de servicios de limpieza. Luego de un tiempo ésta dio un paso al costado, pero Knauf retuvo a Silvia. Sin experiencia previa en una planta productiva de esta envergadura, fue una apuesta a su responsabilidad y a su infatigable trabajo. Actualmente, su función es, por un lado, clasificar y controlar que la placa que llega a sus manos esté bien texturada y descartar aquellas que no los estén. Por el otro, pintar las placas de yeso para que, después de pasar por un secadero, estén listas para ser transportadas.

Cómo es trabajar en la planta de Knauf

La presencia femenina en un trabajo de “hombres” puede resultar particularmente extraña, o quizás ya no tanto, puesto que hay una mayor conciencia sobre la igualdad de género en los ámbitos laborales. “Al ser la única mujer, son muy respetuosos conmigo, me tratan bien y son muy compañeros. Si bien al principio me sentía un poco incómoda, ahora estoy muy contenta” cuenta Silvia.

Su trabajo requiere una máxima concentración. Distraerse en este tipo de tareas puede costarle, literalmente, un dedo de la mano. Pero, tal como el resto de los operarios, sigue unas rigurosas normas de seguridad y usa los accesorios adecuados para evitar todo tipo de accidentes: auriculares, gafas y guantes. Silvia debe recurrir a cremas para cuidar su piel y combatir los efectos del continuo viento que sopla en la planta. Al trabajar con autoelevadores, sus puertas están abiertas permanentemente.

Mujeres mendocinas

Ya te contamos que Silvia es la única mujer en el área de producción. Las oficinas administrativas de Mendoza cuentan con otras 11 mujeres. Hoy la fuerza laboral femenina en la planta representa alrededor del 30%.

Ana Paula Giorgio, responsable de RR.HH. en Mendoza, es optimista sobre la incorporación de más mujeres al proceso productivo: “La idea es poder ampliarlo a más mujeres. Para eso necesitamos invertir en infraestructura adecuada: vestuarios, baños, armarios y lugares de esparcimiento. Creo que en los próximos años habrá muchas novedades”.